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Un poco de nostalgia…

     Hoy,
como tengo un poco de nostalgia, les dejo este hermoso relato, que espero
disfruten.

     

     El
río del Olvido


     La primera vez que
fui a Galicia, mis amigos me llevaron al río del Olvido.

     Mis
amigos me dijeron que los legionarios romanos, en los antiguos tiempos
imperiales, habían querido invadir estas tierras, pero de aquí no habían
pasado: paralizados por el pánico, se habían detenido a la orilla de
este río. Y no lo habían atravesado nunca, porque quien cruza el río
del Olvido llega a la otra orilla sin saber quién es ni de dónde viene.

     Yo
estaba empezando mi exilio en España, y pensé: si bastan las aguas de
un río para borrar la memoria. Qué pasará conmigo, resto de naufragio,
que atravesé toda una mar?

     Pero
yo había estado recorriendo los pueblecitos de Pontevedra y Orense,
y había descubierto tabernas y cafés que se llamaban Uruguay o Venezuela
o Mi Buenos Aires Querido y cantinas que ofrecían parrilladas o arepas,
y por todas partes había banderines de Peñarol y Nacional y Boca juniors,
y todo eso era de los gallegos que habían regresado de América y sentían,
ahora, la nostalgia al revés.

     Ellos
se habían marchado de sus aldeas, exilados como yo, aunque los hubiera
corrido la economía y no la policía, y al cabo de muchos años estaban
de vuelta en su tierra de origen, y nunca habían olvidado nada. Ni al
irse, ni al estar, ni al volver: nunca habían olvidado nada. Y ahora
tenían dos memorias y tenían dos patrias.

     Eduardo
Galeano, El libro de los Abrazos
.

¿Es
hermoso, verdad?



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  • Comentarios:

    7 Suspiros en “Un poco de nostalgia…”



    1

    Hola Amiga,
    Es algo un poco desgarrador finamente dejar raíces de un lado para echarlas en otro. Yo que siempre estuve de un lado para otro y con un padre mulato y una madre blanca sé muy bien lo que es. A veces estoy triste porque no me veo verdaderamente integrada en ninguna parte. Aunque lo parezca, porque hablo los idiomas, conozco las culturas, hay algo que siempre me deja como apartada y me produce como un vacío.
    Un abrazo

    2

    Es hermoso y totalmente real, llevamos y traemos costumbres y formas de pensar que siempre enriquecen las culturas. Saludos

    3

    Ivanna, como estás?, Te jodo para preguntarte una cosilla, como haces para usar el adobe para pasar música. Me podés explicar como hacerlo?? porqie quiero poner y no caso una.. Un besote

    4

    Andrea:

    Decís lo del reproductor?
    Ningún problema, tenés teléfono fijo??
    decime el número y te llamo: Ivanna@pirizoe.com

    5

    Te paso el coodigo por acá sino, pero pasa que es medio lío…, y seguro explicando por acá ajajjajaj no te dejo nada claro ajjajj
    Pero sino, te pongo los pasos detallado, no te procupes.

    6

    Hola Tia Doc.
    Impactantemente real la narración…Para los que nos ha tocado estar en esa circunstancia de la vida, es como lo dice Ema, una sensación de vacio constante; una especie de limbo social.
    Gracias por ese relato.

    7

    Holas:
    Me encantó lo de “limbo social”, que dijo Carlos.
    Es cierto, pero a la larga se aprende de esas cosas, yo he aprendido a ser coleccionista de nostalgias…, primero de Argentina, luego de Uruguay, ahora que estoy en España. Pero esas sensaciones, también, pueden leerse desde el punto de vista de Galeano, todo te va dejando huella, y eso te llena, es buscar el punto justo en que nos “dividimo” (no nos desintegramos) entre naciones, y de todas nos quedamos trocitos que llevamos a todos lados. Y al igual que Galeano, yo ni loca cruzaría ese río. La memoria histórica es la que nos dice quienes somos, y creo que unas de las grandes jodiendas del mundo es que se empeñan en cruzar ese río. Como por ejemplo, con el tema de la inmigración hoy aquí en España, si la memoria histórica estuviera fresca, no habría tanta discriminación.
    Aunque, como he dicho en otras entradas, mucha gente española se empecha y lucha por mantener viva esa historia, y es lo que hoy (también por más razones, como mi marido) le he tomado mucho cariño a España. Antes cuando me preguntaban ¿De dónde eres? yo contestaba “De Uruguay”, y ahora sin darme cuenta digo: “De Valladolid”, y así es, soy de Valladolid, pero mi origen está en Uruguay y Argentina, eso es lo que no hay que olvidar.
    Un abrazo a todos y todas.

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