Rajoy entre Lo normal y lo Anormal (o patológico)…
“Una oveja de manso carácter preguntó a un carnero de buen juicio:
-¿Qué es ser loco?
El carnero, después de haber significado hasta tres veces consecutivas su grave preocupación frontal,
por medio de tres movimientos pendulares de la cabeza, respondió:
-Loco es todo aquel que no es carnero.”
(Leopoldo Lugones).
Ayer, el programa “Tengo una pregunta para usted” (emitido en La Primera TVE) tuvo como invitado a Rajoy, líder del Partido Popular.
Hubo una pregunta que me pareció espectacular y digna de ser retomada. Una chica alude a la convocatoria que Rajoy hizo a una manifestación en este año:
La chica, en el programa, refresca la memoria del dirigente y pregunta si puede definirle que es un “español normal”.
Rajoy, entonces, define lo que significa la normalidad de un ciudadano, mas o menos así: “Alguien que tiene comportamientos normales, y se comporta bajo determinados parámetros que son normales”… La chica replica: ‘¿Qué es ser normal? Porque no me está respondiendo’, y agrega que ella asistió a muchas manifestaciones, pero que a esa no fue, por lo que insiste: ¿Yo soy normal?
Y Rajoy, antes de empezar a definir “Normalidad” le responde: “Usted es muy normal” (¿¡¡??!)
Luego continua el discurso de la normalidad, basado en conceptos de igualdad entre los españoles, en proclamación de derechos humanos, en ‘igualdad de oportunidades’, y todos los conceptos que caben dentro de discursos de ese estilo.
Hay ciertos aspectos del diálogo en el que me gustaría detenerme.
El concepto de normalidad, en este tipo de discursos, cobra un sentido ampliamente categórico, y distintivo, entre aquellos que son ‘como yo’ y ‘los demás’. En nuestra sociedad, y un poco parafraseando a Rajoy, entre líneas podemos ver que todos aquellos que no entran dentro de los normales, cada vez son más. En el amplio grupo de anormales, podemos encontrar: a los pobres, a los mileuristas quemados, los hipotecados, los depresivos, los rebeldes, los que están en el paro, los inmigrantes, los no-inteligentes, los/las homosexuales, y todos aquellos sectores de la población que llevan el estigma pegado en su frente.
Encontré esta definición de anormal en el “Diccionario del Diablo” de Ambrose Bierce, que me pareció buenísima:
“Anormal: adj. Que no responde a la norma. En cuestiones de pensamiento y conducta ser independiente es ser anormal y ser anormal es ser detestado. En consecuencia, el autor aconseja parecerse más al Hombre Medio que a uno mismo. Quien lo consiga obtendrá la paz, la perspectiva de la muerte y la esperanza del Infierno”.
De todas formas, creo que cualquier opinión en el sentido de lo normal y lo anormal, tiene un tinte de egoísmo y egocentrismo. En el caso de la respuesta que da Rajoy a la joven: “Usted es muy normal”, está rozando los límites de la divinidad, en el sentido que tiene la potestad y el poder de categorizar a un ser humano en su máxima expresión de poder. Él, clasifica, diagnostica, divide, identifica, sustentándose en el poder político que tiene. Eso ‘es normal’. Y a su vez demuestra, que existen personas pasibles de ser rotuladas. Son modelos sustentados históricamente, en ciertos momentos necesarios, y que siguen teniendo vigencia en nuestras sociedades actuales.
Todos aquellos que no asistieran a la manifestación convocada por Rajoy, si nos atenemos a su convocatoria, serían “anormales e insensatos”, sujetos -por tanto- excluidos de los roles sociales normales y portadores de la ‘patología social’.
Sin embargo, el Dirigente no nos comentó cuales son las reglas o normas correspondientes a rebaño descarriado… Quizá en otra ocasión… Y la chica “muy normal”… Tampoco sabemos porque es digna de esa categorización, aun sin haber asistido a la manifestación…
Por último y cerrando esta reflexión quería destacar, que pienso que Rajoy explotó al máximo el programa televisivo, por ejemplo, en su posición situacional con respecto al público, nunca se paró detrás de la mesita que dividía al ‘preguntado’ del ‘preguntador’. Me pareció un detalle inteligente (o ‘políticamente correcto’), el no marcar una distancia tajante con la gente. Creo eso, marcó el ritmo del programa.
En la próxima entrega voy a retomar la pregunta sobre los idiomas, que hizo una señora haciendo referencia al colegio trilingüe de su hijo y a la que Rajoy, respondió haciendo una categorización de idiomas: Inglés: lenguaje del futuro; Español: porque es el mío; Chino: porque es lo que se va a llevar.
Creo que estos son temas buenos para pensar, y a la vez, comprender porqué las cosas se dan de una manera y no de otra.
Hasta la próxima.






Comentarios:
6 Suspiros en “Rajoy entre Lo normal y lo Anormal (o patológico)…”
De toda su respuesta lo que más me llama a mí la atención es como acaba (costumbre de todos los políticos en querer siempre añadir más de lo que quieren decir): “normal es… vamos, la vida misma”
ajajajaj es cierto, no lo registré en papel pero me acuerdo! Eso estuvo buenísimo, me recordó al programa “Gran Hermano”, que es como la vida misma! Sí, el circunloquio usado a medias hace quedar muy mal a la gente… y eso creo que fue -un poco- lo que pasó con lo de ‘la vida misma’.
Un saludo.
Genial tu análisis, con tu permiso voy a enlazarlo en mi blog,
saludos
Muchas gracias Carlos, ni tenés que pedirme permiso.
Un saludo.
en la tele. Y, hablando del programa en concreto, lo vi a trozos y me interesaban mucho más las preguntas que las respuestas.
Yo soy un normal anormal…jeje
Un saludo
http://eleccionesgenerales9marzo.blogspot.com/
Deja un suspiro