La Ley de Jante Vs. Integración Social
Hola Ivanna:
El tiempo corre más aprisa de lo que nosotros mismos podemos darnos cuenta. Cuando el día empieza ya parece estar casi terminando, y así se van sucediendo los días, y tristemente agolpando las semanas. Sin embargo, no puedo negar todo el tiempo que he estado con la idea de escribirte en la cabeza, aunque sea unas líneas, pero escribirte, mas nunca llegué a plasmarlo.
Esta sociedad, en este caso la sueca, trae consigo una serie de frustraciones constantes. La forma de trabajo es ajena a la nuestra, el “modus vivendis” si bien “occidental y cristiano” también ajeno. Y por supuesto la idiosincrasia muy diferente, pero… uno “apechuga” con lo que enfrenta a diario y trata de hacer lo mejor con lo que se tiene en manos. Creo que eso corresponde más a la forma de pensar de la región donde provenimos, “sociedades de la necesidad”.
En Suecia (y creo, que cada vez más se pueden encontrar similitudes en todas partes) chocas a diario con la -mal llamada- filosofía del “Me arreglo solo” (jag klarar mig själv) y el “No es mi problema” (Det är inte mitt problem).
La vida en sí esta escindida. El trabajo y el pensamiento están escindidos. De cierta manera se puede decir que la frase “divide e impera” está hecha carne, se ha desparramado a casi todas las áreas del cotidiano vivir. Por supuesto, no hay que olvidar de “sazonarlo” con el consumismo imperante y el -valga el neologismo- aparentismo.
La gente trabaja para tener aparte de las necesidades básicas: casa de verano, un auto por cabeza, moto, bote, etc. Todo lo que muchos, por falta de tiempo, no van a poder utilizar o disfrutar (?), sino es más bien acumular y así pertenecer al “status” correcto.
Este fenómeno se repite entre los inmigrantes, y es también donde se hace más notorio, ya que llegan a ser muchas veces remedos de los “nativos”. La pérdida de identidad es marcada. Casi una grosera especie de “fenómeno de Estocolmo” se produce entre los inmigrantes, uno se “hace” cautivo de esta sociedad y con el tiempo se identifica con sus captores, remedando sus costumbres (más que entendiendo, lo cual no quiere decir que uno tenga que aceptarlas), modo de ver la vida. Integrarse a la vida social del país receptor, no quiere decir negar lo que uno es en sí mismo como bagaje cultural.
“Donde fueres has lo que vieres” dice el dicho. Pero ello no quiere decir que uno tenga que perder las características de su propia identidad, porque justamente allí radica la riqueza que cada cultura puede aportar al país anfitrión. Al mismo tiempo tampoco es cuestión de “violar” la sociedad a la que se llega, atropellando con costumbres o modalidades que hasta pueden ser la antípoda de las del lugar. Es un eterno y muy sutil balance. Esto acarrea consigo un poco de diarias situaciones frustrantes a soportar, a resistir y modificarlas. Situaciones que se presentan por la propia realidad de habitar en lugares de “prestado”, siendo ciudadanos de segunda categoría, con “plenos derechos” ciudadanos, pero… de segunda igual.
Saberse uno con más capacidad, pero siendo relegado por no ser “nativo”.
Suecia, y en gran parte el pensamiento escandinavo, se ha regido por la llamada “Jantelagen” (La Ley de Jante). Código no escrito de conducta que se trasluce en toda la sociedad.
Jantelagen
1. Du skall inte tro att Du är något.
2. Du skall inte tro att Du är lika god som vi.
3. Du skall inte tro att Du är klokare än vi.
4. Du skall inte inbilla Dig att Du är bättre än vi.
5. Du skall inte tro att Du vet mera än vi.
6. Du skall inte tro att Du är förmer än vi.
7. Du skall inte tro att Du duger till något.
8. Du skall inte skratta åt oss.
9. Du skall inte tro att någon bryr sig om Dig.
10. Du skall inte tro att Du kan lära oss något.
La Ley de Jante
1. No habrás de creer que eres alguien o algo.
2. No habrás de creer que eres tan bueno como nosotros.
3. No habrás de creer que eres más inteligente que nosotros.
4. No habrás de creer que eres mejor que nosotros.
5. No habrás de creer que sabes más que nosotros.
6. No habrás de creer que eres superior a nosotros.
7. No habrás de creer que tu bastas para algo.
8. No habrás de reírte de nosotros.
9. No habrás de creer que alguien se preocupa por ti.
10. No habrás de creer que puedes enseñarnos algo.
La “Ley de Jante” encuentra sus orígenes en la sociedad nórdica campesina y pobre, en donde todos vivían más o menos de la misma manera, ya sean en aldeas o pequeñas ciudades. Esa manera tan homogénea de vivir hizo que todo aquello que fuera diferente causara rechazo y hasta pánico. La aldea era lo seguro y conocido. Para poder ser reconocido y aceptado, era más seguro no sobresalir tanto. Puedes ser exitoso, pero no tanto, puedes ser talentoso pero no tanto. Existe en sueco una palabra (lagom) que traducida al castellano quiere decir, “ni mucho ni poco”. La definición en sí se queda un poco corta, ya que encierra un contenido bastante más, digamos, inexacto. Implica una valoración abstracta de “cantidad”, tanto en conductas como en magnitudes.
Con el “lagom”, muchas veces se definen actitudes y conductas, y a la antigua Jantelagen, se aplica muy acordemente.
En fin, la sociedad escindida es algo muy concreto. Quizá sea el modelo válido para este nuevo orden mundial, que ocultándose bajo la palabra “globalización”, nos restringe cada vez más a un pensamiento seccionado y alienante.
Bueno, medio suelto, medio para arriba y para abajo, medio material en bruto, pero quise transmitir un poco sensaciones y observaciones, espero que sea para algo útil.
Beso y saludos.
Coco









Comentarios:
12 Suspiros en “La Ley de Jante Vs. Integración Social”
La Ley de Jante, es la que se encarga que la INTEGRACIÓN, no exista, es el pasaporte a la asimilación. Que se cumple, lamentablemente, no sólo en las latitudes más frías del globo…
Me encantó el escrito.
No puedo comentar más aunque quiero!! Me voy volando. Estoy bien, todo está en calma. Esta semana tengo jornada doble, pero exagerada. Tasito me va a buscar así que todo tranqui. Llegué volando a publicar esto y ya me voy.
Un abrazo.
Hola
Tia Doc!
Hay algo en el relato que escapa de mi capacidad de asombro, la frase que dice “La gente trabaja para tener aparte de las necesidades básicas: casa de verano, un auto por cabeza, moto, bote, etc…”.
Aún no logro asimilarla, no se como se digiere, no tengo herramientas para defenderme ante esa descripción de esa realidad…
Mi realidad es que trabajo, trabajo y trabajo y escasamante cubro las necesidades básicas de la familia.
¡Que injusto desequilibrio en el ámbito de la calidada de vida!
Hola:
Leí el comentario de Carilisve, y no pude resistir a la tentación de agregar algo.
En mi descripción di por supuestos algunos datos, eso fue una omisión por distracción.
Es cierto que la franja de pobreza en Suecia se hace cada vez mayor (así como los “sin techo”). Por supuesto, todo aún muy alejado de los dígitos que se manejan en la mayoría de los países, y sobre todos los de nuestra procedencia (para no hablar de los africanos y asiáticos).
Hay mucha gente que trabaja y sólo le da para cubrir lo básico (por supuesto en dichos casos puede contar subsidios de vivienda y alimentación, no por gusto te retiran, como en mi caso aproximadamente el 33% en impuesto al sueldo).
Pero aún así, están los otros que traté de describir. Es decir trabajar para mantenerse dentro del estatus. (y siendo extranjero el esfuerzo, como siempre, por lo general es el doble).
Es cierto, como dices, que existe un desequilibrio, pero lo que no estaría de acuerdo es en que a eso se le pueda llamar “calidad de vida”. Acumular objetos y propiedades no implica, a mi entender, mejor calidad de vida, sino puede casi ser su contrario, más cercano a un empobrecimiento (aunque es cuestión de conciencia, porque, ¿cómo puede el pez saber que está dentro de una pecera?). Los objetos facilitan algunos aspectos de la vida, pero cuando pasan a la categoría de supérfluos, ya son otra cosa.
Tener tiempo para desarrollarse, cultivarse, poder ser gestor de su propia vida. Y el trabajar porque se vive y no vivir para trabajar. Por supuesto que para ello, todos debemos tener un sueldo digno que nos permita poder “pensar” y no tenernos encerrados en la “ruedita del hamster”, pensando en cuanto hay que estirar el sueldo para llegar al siguiente y así sucesivamente ¿no?
Pido disculpas… No se perdió la entrada, Ernesto.
Un anónimo publicó un comentario muy desafortunado y agresivo destinado a mi vida personal, y tuve que reeditar la entrada, y a partir de ahora poner la modalidad de moderación de comentario… Cosas de la vida. Gente enferma y envidiosa…
Pero bueno aquí está la entrada.
Un saludo
Siento lo del anónimo, ese es otro síntoma de lo que llaman post- modernidad, se ama, o en este caso se odia a traves de la pantalla.
¡que aburrido!
Hola Tia Doc!
Hola Alejandro!
Coincido plenamente con lo expuesto, hay dos puntos claves en este tema.
La primera es acumular objetos a diestra y siniestra, no implica necesariamente calidad de vida; el otro es disponer de los recursos que te permitan llevar una vida satisfactoria y modestamente cómoda.
Justo en este punto fijaba mis ideas cuando leía el relato.
Tia Doc, lamento lo del comentario anónimo.
Saludos
Hola a todos:
Lamento estar bastante ausente…, esta semana he tenido una jornada laboral un poco extensa (de 6:30 de la matina a 16:30 y de 19:30 a la 1:30 de la madrugada..) por lo que no he podido ni responder a un comentario y el día que pude arañar unas horas… he tenido que gastarlas editando esta entrada nuevamente. Me da rabia porque es un tema que me encanta, y me gusta responder a todos los comentarios, y pasearme por lo blogs que leo y comentar… pero bueno. Es sólo esta semana.
Lo del comentario desafortunado…, eso es muy triste porque nos da una señal de lo podrido que está el mundo y de lo mala y envidiosa que puede ser la gente y lo curioso es que en general, como hablabamos, a través de comentarios, en tu última entrada, Ernesto, que los jovencitos son presa fácil de el abuso de las nuevas tecnologías… En este caso hablamos de una persona que ronda los 40 años, de evidente sexo femenino, solterona y con muy mala leche ajajajaj
Pero bueno, oido sordo, y a disfrutar de charlar sobre lo que realmente nos interesa… verdad?
Sobre los comentario que han hecho aquí, Coco, Carilisve, y Ernesto, lo comento mañana, así me meto un poco en el tema (es que ya me tengo que ir… jajajaj). Pero les agradezco, que estén aquí, me alegra mucho ver sus comentarios, siempre.
Un abrazo
Hola,¿que tal?:Antes que nada es de agradecer la pulcritud en el uso que de nuestro idioma hace Coco.En una época donde impera la palabra abreviada y mal escrita,causa placer ver esa calidad de textos, y a la vez genera la responsabiliad de estar a la altura.
Con respecto a sus apreciaciones,coincido plenamente, y aunque no conozco Suecia, eso lo puedo percibir tambien aquí,como así también en Argentina, cuando Menem nos vendió el cuento de que habíamos entrado al primer mundo.
Muchas veces la gente me pregunta si no quiero progresar en la vida, y siempre contesto que si, aún sabiendo que solo se estan refiriendo al progreso económico,o como bien dice Coco a la simple acumulación de objetos, que en muchos casos ni se pueden disfrutar.Otra cosa bien distinta, son las necesidades básicas,las cuales no son solo alimentarse, sino también poder desarrollarse como persona, y eso implica también muchas veces recursos económicos.
El tema es que este sistema se ha perfeccionado de tal manera que nos ha echo creer que todo lo que produce es básico para nuestra felicidad, y esto es así porque,a mi entender,les va la supervivencia en ello,ya que producen mas de lo que realmente se puede consumir,y deben de tenernos siempre con la zanahoria delante, y esto no va a cambiar, a no ser que dejemos de ser burros corriendo detras de la zanahoria de turno.
Confieso que es dificil, pues tienen todos los medios de comunicación en sus manos,y el bombardeo es constante.
Una pequeña anécdota de cuando recién llegue a España, estaba en una conversación con dos personas,y entre ellas hablaban de un tercero ausente;el comentario era que no debia ser tan buena persona, puesto que llevaba como 15 años trabajando y todavía no había comprado casa,alucine, para mejor eran dos docentes de instituto, con lo cual entenderas mi preocupación por el sistema educativo aquí.
Bueno hasta la próxima, un saludo.
P.D. me aterra el analisis que haces de un anónimo, habrá que ponerse aún mas corazas para escribir en tu blog.(es broma).
Pablo caravia dice: Me gustaria profundizar en Jantelagen, y contextualizarla… no conozco la realidad en que es usada, asi como ustedes la presentan me parece algo malo y generador de patologias, pero si nace de una tradicion, me gustaria no sentirme superior a ella, y por eso despreciarla riendome de ella, sin haber profunizado hasta el fondo del asunto.
En principio voy a decir que me hizo acordar al poema 80 del “tao te king” de lao tse… voy a buscar una traduccion que me guste y se las mando.
por otro lado, a nosotros formados en el Egoismo
[mas alla que algunos egos sean amables y solidarios y inteligentes y etc... siguen siendo egos, el cual debe ser diluido para llegar al cielo (lease Nirvana, satori, dharma, iluminacion, santificacion, etc)]
nos cuesta entender que nosotros tambien formamos parte del “nosotros”, y que aunque criticamos los resultados de desiciones de nuestros pueblos tomadas democraticamente, defendemos la democracia y desde esa situacion analizamos lo que se dice en la Jantenlagen, la cual creo que no era una ley impositiva en un contexto democratico, sabiendo que el contexto no democratico al que pertenece, no tiene por que ser dictatorial, como nosotros vivimos en los tiempos en que no habia democracia en nuestros paises (Uruguay, argentina chile, etc). Por eso cuidado en pensar que en donde no hay democracia, hay tirania, no necesariamente es asi.
por eso me gustaria profundizar en el contexto y en las traduccion de la Jantenlagen… si?
Pablo caravia dice:
1-una traduccion al español de la palabra lagon seria: “en su justa medida” o “lo justo y lo necesario” o “justo” o “sin que so-sobre ni que fa-falte” como dice el dicho
2-una traduccion del poema 80 de lao tsé es:
Un reino pequeño, de poca población,
no emplearía todas sus cosas.
Los habitantes temerían la muerte
y no se alejarían en largas expediciones.
Aunque tuvieran barcos y carros,
no los utilizarían.
Aunque tuvieran armas y corazas,
no las mostrarían.
Asi el pueblo volvería a ocuparse
de cosas sencillas.
Y encontraría sabrosa su comida,
buenas sus ropas,
dulces sus hogares,
y alegres sus costumbres.
En dos reinos vecinos,
tan cercanos que mutuamente se oirían sus perros y gallos,
sin haberse visitado jamás
muriendo viejitos y felices.
3- leerlo del comienzo al fin, y luego de atras para adelante, y de nuevo desde el principio
(sabiendo que su escritura es ideografica y la nuestra no, luego cerrar los ojos y tratar de captar la idea sin apuro)
4-que les parece? aunque ustedes se definan como “nomades” creo que no lo son, pues el nomadismo implica otras cosas como grupo tribal con roles definidos, ancianos y niños, contacto con la naturaleza del lugar, del cual se van a ir y van a volver ciclicamente, en concordancia con los ciclos lunares y solares, sin nostalgias, sin desprendimiento, ustedes no son nomadas, ni se les parecen, espero con mis palabras ayudaros a definirse que son.
5 un fraterno abrazo, Pablo.
Pablo:
Realmente… Cuál es tu problema??
Hola.
Recièn estaba bùscando algunos recortes de psicologia (recien tengo 14 años) y encontre una nota en una revista muy popular a cerca de la Ley de Jante.
Busque mucho sobre el tema y me intereso bastante…
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