El deseo y las satisfacción

Dios de la red (google) me ha castigado con su vara del pagerank… qué le vamos a hacer. Eso pasa cuando dejás las cosas algo abandonadas…
Esto de escribir… si se me hace cuesta arriba y con granizo, prefiero dejarlo… Siempre me gustó hacer cosas de manera que cuando las leo me gustan, no me gusta hacerlas por compromiso, por llenar un hueco a lo neurótico… Nunca me gustó eso… Me gusta sentirme orgullosa de lo que leo, y que a la gente le guste.
Hace un tiempo ya que estoy muy ajena a este mundo y por momentos siento muy lejano mi querido blog, lógicamente…
Lo quiero, me gusta como quedó pero a veces, lo veo lejano. Y no es nada más que eso, que cuando te alejás de este mundillo y querés retomarlo, cuesta un poco. Por otra parte para mí el escribir va ligado A UN DESEO y A UN PLACER, es decir, si tengo ganas de escribir me salen las cosas con la fuerza de un río, y eso me genera mucha satisfacción, pero si no tengo ese deseo… las cosas no salen con la fluidez que a mi me hace sentir bien… Y por lo tanto lo resultados no serán los esperados…
Bueno, eso puede ser una pequeña introducción a algo, que podría versar sobre el deseo de escribir, cómo y cuándo me sale, o no. Es un tema que me interesa.
Por ejemplo, gracias al trabajo que desarrollo… en mi cabeza tengo un libro ajajja pero curiosamente, no he sido capaz de compartir nada de eso… Y hay cosas dignas de debate!!
A partir de hoy quiero cambiar mi pisada, y los voy a invitar a dar un paseo por uno de los lugares del mundo que merece mi más profundo cariño: Oyambre.
Empezando otra vez a paso lento, inseguro… intentando encontrar quizá esa espontaneidad que le pido a los políticos en la entrada anterior, que parece ser… la he dejado en algún rincón de mis días…
Hermanada con los gerundios, en eso ando.









Comentarios:
Deja un suspiro