Congo: Minerales de guerra
Pero el tema de hoy se basa en la codicia y miseria humana existente en nuestro planeta, en la falsedad de los tan arraigados dobles discursos, en el egoísmo, en la hegemonía solapada (aunque evidentemente explícita) de los países ricos y su hipocresía.
Y más que nada es una triste y verdadera realidad.
Congo: Minerales de guerra, es un estupendo documental que nos habla de una de las mayores riquezas de la República Democrática del Congo, los minerales.
Lo paradójico es que esa riqueza –justamente- es la cuna de sus desgracias, y maquina de sufrimiento de la población de origen, que dejan sus cuerpos en las minas con el fin de poder dar de comer a sus hijos, ganando una miseria que, en la mayoría de los casos, no alcanza para COMER.
La mayor desolación y desgracia se encuentra en las zonas limítrofes con Ruanda, Uganda y Burundi, aunque todo el país se resiente con la “fiebre” de algunos minerales (como el Coltán y la Casiterita, por ejemplo), que los países ricos comercializan a precios exageradamente mayores…
Injusticias mundiales que te llevan a reflexionar y recordar que muchos de los congoleños que llegan a nuestras costas, han sido los que trabajaron duro en la mina para que nosotros podamos tener un móvil de última generación. Congoleños con unos riquísimos recursos mineros que, lo único que han obtenido a través de ellos es pobreza y sufrimiento.
Hablamos de seres humanos que sobreviven con menos de un dólar diario y con una esperanza de vida de 43 años…
Por último quién relata la historia, Donato Lywando, un fenómeno, me encantó la manera de abordar el tema.
Les dejo aquí el documental, que lo disfruten.











Comentarios:
4 Suspiros en “Congo: Minerales de guerra”
Hola, imposible de ver, por lo menos a mi no me carga.
De todas maneras imagino de que se trata. Es la historia que se viene repitiendo desde hace siglos, ya sea por oro,plata,café, diamantes o cualquier otra cosa que el mundo desarrollado necesite. Es muy acertado decir que justamente la riqueza del continente africano,como ayer lo fué y lo sigue siendo el americano, es la razon de nuestras miserias.La explotación de mano de obra tampoco es algo nuevo,si bien la han perfeccionado de tal manera que hoy en vez de mano de obra esclava, con el consiguiente gasto que ello les acarreaba, tienen asalariados que a la vez son consumidores y seguramente ellos son los encargados de venderles lo que necesitan para su supervivencia, con lo cual el círculo les cierra perfectamente.
Pero para que esto funcione se precisa la complicidad de muchos, en primer lugar de los paises desarrollados, paises como España,que emite este documental en la tv publica pero a su vez es uno de los principales vendedores de munición y armas al Africa ( hay un discurso muy bueno de un fotógrafo español Gervasio Sanchez, que hizo cuando fue a recibir un premio, esta muy bueno). Tambien esta la complicidad de la iglesia católica que ante el retroceso que tiene en américa latina, a decidido poner toda su atención en Africa y asi poder mantener el negocio abierto.Y tambien estamos nosotros como consumidores y como estamos tan anestesiados por la publicidad que somos incapaces de ver todo el sufrimiento, sangre y dolor que hay detras de esa mercancia que compramos a muy buen precio.Nosotros como consumidores somos la pieza imprescindible que permite que este sistema de explotación funcione y me jode mucho darme cuenta que tambien formo parte de eso. Te mando por mail el discurso.
Un abrazo
Largui que excelente video!!!! Justo andaba buscando algo sobre el tema. Muy bien hecho.
Hola Ernesto: Sí, es figurita repetida, y seguramente fue uno de esos documentales emitidos “en su horario habitual de las tres de la mañana“, como dice Les Luthiers…, y con la última reflexión me siento plenamente identificada… lamentablemente, formamos parte de esa cadena de miserias. Voy a ver lo del discurso ahora.
Guille querida, me da más alegría verte por acá!!! Está impecable el video, y sobre todo la voz del congoleño, me encanta, es tan amena! La pena es que la historia que relata no es para nada “maja”… Lerrrrrrrrrrrguiiiiiiiiiiiii!!
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